Un joven moderno viajó a un videojuego y renació como Adrián, el último íncubo del continente. Encerrado en la Prisión Sagrada junto al Hijo Santo Elías, corrompido por el Abismo, logró purificarlo con su inmensa magia. Para salvar a su raza casi extinta, se disfrazó de Doncella Santa y se infiltró en la Iglesia. ¿Podrán derrotar al hipócrita Papa y recuperar la reliquia sagrada?